Un cuarto propio de Virginia Woolf
- Valentina Montalvo

- 2 ene 2022
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 6 feb 2024
Ayer, 29 de enero de 2022, comencé a leer "Un Cuarto Propio" de Virginia Woolf, y hoy - 30 de enero - lo terminé. Si alguien más lo leyó y sabe cuál es el objetivo principal de la autora, podría burlarse y decirme que me tomé muy literal el hecho de salir a escribir. Ser mujer, tener un cuarto propio y, además, tiempo - y dinero - para sentarme a escribir (de lo que sea) puede ser lo que facilita mi acción (primer diferencia con respecto a las mujeres de las que Virginia Woolf habla en sus hojas), pero el hecho de que sus palabras me hayan revuelto las entrañas es lo que definitivamente me motiva a hacer tangibles mis pensamientos. No pretendo - ni puedo - dar cátedra sobre feminismo. Tras leer las 191 páginas de la edición que me prestó mi prima me doy cuenta que no tengo ni idea de qué se trata, ni cuándo empezó a hablarse del mismo, ni quiénes fueron las "motores" de esta máquina que parece alimentarse de algo mucho más fuerte que la electricidad. Sin embargo, soy mujer y me siento con derecho a opinar. Desde hace ya varios años buscó poder describirme como feminista, debido a que creo que suena como el camino que todxs deberíamos considerar "que está bien". Pero, ¿qué es el feminismo? El feminismo es (teóricamente hablando) un movimiento político y social, una teoría política y una perspectiva filosófica que postula el «principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre». Busca conseguir que las mujeres tengan iguales libertades que los hombres y eliminar la dominación y violencia de los varones sobre las mujeres. Mientras leía "Un Cuarto Propio" no pude evitar preguntarme, ¿cómo es posible que no haya leído antes algo de ella?, ¿cómo es que en la escuela no nos dan este tipo de textos?, ¿quién es Virginia Woolf y por qué la amo? ... Durante toda mi lectura tuve la entrañable sensación de estar directamente conectada con una mujer que nació cuando la Argentina acababa de consolidarse como República, democrática, representativa y federal. ¿Cómo es posible? ¡Con todos esos años que nos separan! Al parecer ser mujer nos define (y a la mitad de la población mundial) más de lo que creemos, y gracias a este libro quiero, de una vez por todas, tener las herramientas para finalmente poder decir que entiendo lo que representa ser mujer en una sociedad que se dedicó - desde siempre - a remarcar la inutilidad de mi sexo. Una sociedad puramente patriarcal.
¿Por qué hay pocas mujeres en la política?
¿Por qué se asocia a la mujer con lo "femenino"?
¿Por qué las mujeres no ocupan profesiones "de varones"? Si las ocupan, ¿por qué siguen siendo minorías?
¿Por qué las mujeres deben desear casarse y formar una familia? ¿Por qué los hijxs que nosotras parimos deben llevar el apellido de él?
¿Quiénes son las referentes del feminismo? ¿Quiénes son Virginia Woolf, Victoria Ocampo, George Eliot, Currer Bell, George Sand y Aphra Behn? ¿Por qué algunas firmaron sus novelas como hombres?
¿Por qué fueron los hombres quienes pusieron las reglas de lo político, de lo social, de lo cultural, de lo económico, de lo ético ... de todo?
¿Por qué la figura de Dios en la Tierra queda representada por el Papa?
¿Cómo se modificó el rol de la mujer con el paso del tiempo? ¿Qué tengo que leer para entenderlo? ¿La Biblia, Simone de Beauvoir, Shakespeare?

Me vuela la cabeza pensar que tan pocas páginas me removieron tanto y que tardé tanto tiempo en encontrarme con ellas. No tengo respuestas a ninguna de las preguntas que me hago, pero sí ansias de construirlas, y creo que, como mujer, soy mi herramienta principal. Se pregunta Woolf: ¿Por qué las mujeres, a juzgar por este catálogo, son mucho más interesantes para los hombres que los hombres para las mujeres?, y yo le respondo (con toda mi humildad) que quizá sea porque se sabe mucho menos de lo que la mujer es capaz de hacer (porque no se nos dejó ser ni hacer), y lo desconocido es siempre más interesante, como también peligroso, y por eso hay que mantenerlo controlado y sometido.
Esta entrada no es más que una motivación para averiguar más sobre mi género, comprometerme a entenderlo, y quizá concluir, como Virginia Woolf, que "es necesario que en la mente haya alguna colaboración entre los femenino y lo masculino antes de que se pueda lograr el arte de la creación". Según mi interpretación, no se trata solamente de que el hombre y la mujer busquen la tan anhelada "igualdad" en el plano social, cultural, económico, etc., sino que para lo mismo entendamos que todxs debemos abrazar nuestro lado masculino como el femenino. Ambas partes creo necesarias en la individualidad y en la sociedad. Que el hombre se adueñe únicamente de su lado masculino lo ubica (y ubicó) en un lugar de superioridad física frente a la mujer (lugar que le permitió no mucho menos que ser dueño del lápiz que escribió la historia de la Humanidad), pero, a su vez, de una vulnerabilidad emocional evidente frente a nosotras que con el paso de los años, unidas, nos motivó a buscar nuestro espacio de libertad, sabiendo que se nos hizo poseedoras natas del sentir, de las emociones, de las lágrimas y del amar con pasión. La violencia del hombre sobre la mujer es el miedo que tiene éste de que ya no exista la superioridad de su sexo, lo cual lo deja, entonces, en un lugar desconocido que debe aprender a liderar. Las mujeres, en cambio, somos todo lo femenino que el hombre niega y somos la fuerza que busca adueñarse de su otra mitad (las que describe Woolf). Podemos ser mujeres femeninas y mujeres masculinas, ¡y podemos elegir qué ser solas!




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